CUENTOS DE ANIMALES
CUENTOS DE ANIMALES
Los cuentos de animales son aquellos en los que los protagonistas son animales que adoptan características humanas Se diferencian de las fábulas porque no cierran con una moraleja ni otra forma de remate sentencioso.
Aunque en estos tipos de cuentos cortos puede haber personas, su papel es secundario o complementario, pues los animales son los que permiten desarrollar argumentos lógicos en torno a temas de lucha por la vida y la supervivencia del individuo en la sociedad.
EJEMPLO:
LOS TRES CERDITOS
(Autor Anónimo)
Había una vez tres hermanos cerditos que vivían en el
bosque. Como el malvado lobo siempre los estaba persiguiendo para comérselos
dijo un día el mayor:
- Tenemos que hacer una casa para protegernos de lobo.
Así podremos escondernos dentro de ella cada vez que el lobo aparezca por aquí.
A los otros dos les pareció muy buena idea, pero no se
ponían de acuerdo respecto a qué material utilizar. Al final, y para no
discutir, decidieron que cada uno la hiciera de lo que quisiese.
El más pequeño optó por utilizar paja, para no tardar
mucho y poder irse a jugar después.
El mediano prefirió construirla de madera, que era más
resistente que la paja y tampoco le llevaría mucho tiempo hacerla. Pero el
mayor pensó que, aunque tardara más que sus hermanos, lo mejor era hacer una
casa resistente y fuerte con ladrillos.
- Además así podré hacer una chimenea con la que
calentarme en invierno, pensó el cerdito.
Cuando los tres acabaron sus casas se metieron cada
uno en la suya y entonces apareció por ahí el malvado lobo. Se dirigió a la de
paja y llamó a la puerta:
- Anda cerdito se bueno y déjame entrar...
- ¡No! ¡Eso ni pensarlo!
- ¡Pues soplaré y soplaré y la casita derribaré!
Y el lobo empezó a soplar y a estornudar, la débil
casa acabó viniéndose abajo. Pero el cerdito echó a correr y se refugió en la
casa de su hermano mediano, que estaba hecha de madera.
- Anda cerditos sed buenos y dejarme entrar...
- ¡No! ¡Eso ni pensarlo!, dijeron los dos
- ¡Pues soplaré y soplaré y la casita derribaré!
El lobo empezó a soplar y a estornudar y aunque esta
vez tuvo que hacer más esfuerzos para derribar la casa, al final la madera
acabó cediendo y los cerditos salieron corriendo en dirección hacia la casa de
su hermano mayor.
El lobo estaba cada vez más hambriento así que sopló y
sopló con todas sus fuerzas, pero esta vez no tenía nada que hacer porque la
casa no se movía ni siquiera un poco. Dentro los cerditos celebraban la
resistencia de la casa de su hermano y cantaban alegres por haberse librado del
lobo:
- ¿Quién teme al lobo feroz? ¡No, no, no!
Fuera el lobo continuaba soplando en vano, cada vez
más enfadado. Hasta que decidió parar para descansar y entonces reparó en que
la casa tenía una chimenea.
- ¡Ja! ¡Pensaban que de mí iban a librarse! ¡Subiré
por la chimenea y me los comeré a los tres!
Pero los cerditos le oyeron, y para darle su merecido
llenaron la chimenea de leña y pusieron al fuego un gran caldero con agua.
Así cuando el lobo cayó por la chimenea el agua estaba
hirviendo y se pegó tal quemazo que salió gritando de la casa y no volvió a
comer cerditos en una larga temporada.
Referencia
Castelan,
J. (6 de octubre de 2021). Los 15 tipos de cuentos que todo aspirante a
escritor debe conocer. Obtenido de Crehana:
https://www.crehana.com/ec/blog/estilo-vida/cuales-son-los-tipos-de-cuentos/
Referencia
de Imagen
https://www.chiquipedia.com/images/cuento-tres-cerditos.jpg
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